Una familia calabresa, una abuela con recetas únicas y la pasión por compartirlas con el mundo. Esta es la historia de COMPÀ.
COMPÀ nació de la nostalgia. Luca Amendolara llegó a Barcelona hace más de diez años con una maleta, una ilusión y un cuadernillo lleno de recetas que su abuela Maria le había escrito a mano antes de que partiera.
En Calabria, la comida no es solo alimento: es reunión, es identidad, es historia. Y eso es exactamente lo que Luca quiso traer a Catalunya: no un restaurante italiano genérico, sino un rincón auténtico donde cada bocado te transporta a una tarde en la cocina de una nonna calabresa.
En 2018 abrió el primer COMPÀ en el barrio de Sants, Barcelona. La respuesta fue inmediata: las colas llegaban a la calle y los paninos se agotaban antes de la hora del almuerzo. Hoy, COMPÀ está en cuatro locales, incluido este de Castelldefels, y sigue creciendo.
"Cuando abrí COMPÀ, no quería hacer un negocio de comida italiana. Quería que la gente sintiera lo mismo que yo cuando mi abuela nos llamaba a la mesa."
— Luca Amendolara, Fundador
No adaptamos las recetas al gusto local. Traemos los sabores de Calabria tal como son: intensos, generosos y sin artificios.
Lo que no viene de Italia, lo buscamos cerca. Apoyamos productores locales para el pan, las verduras y los lácteos frescos.
COMPÀ significa "compadre" en dialecto calabrés. Aquí todo el mundo es un compadre: el cliente, el proveedor y el vecino.
No fabricamos paninos. Los elaboramos. Cada día, con mimo, con el mismo cuidado que la primera vez que los hicimos.
Fundador & Chef
Natural de Reggio Calabria. Lleva los sabores de su región en el alma y en cada receta que crea.
Responsable de local
Barcelonesa de adopción, calabresa de corazón. Gestiona el local de Castelldefels con un mimo especial.
Maestro panadero
El artesano detrás del pan que hace posible cada panino. Lleva 15 años horneando con técnicas tradicionales.